Cuando un terapeuta formado realiza el Shiroabhyanga (el masaje ayurvédico de la cabeza), las manos no vagan al azar: siguen un mapa. Ese mapa está hecho de puntos marma (los puntos vitales del cuerpo que trabaja el masaje ayurvédico tradicional), y la cabeza reúne algunos de los más significativos de todo el esquema clásico.

El mapa clásico de la cabeza

La tradición marma cuenta 107 puntos repartidos por el cuerpo, y la cabeza y el cuello concentran más de treinta. Tres merecen un respeto particular. Adhipati se asienta en la coronilla, donde se vierte el primer aceite del Shiroabhyanga; el nombre significa soberano, y la tradición lo considera el punto de encuentro de todo el sistema. Shanka reside en las sienes, el punto que todo ser humano se frota por instinto al final de una jornada larga. Krikatika ocupa el lugar donde el cráneo se encuentra con el cuello, la bisagra que sostiene el peso de la cabeza de la mañana a la noche.

Nuestra guía de los marma abarca el mapa del cuerpo entero; su sección dedicada a la cabeza es, en esencia, la descripción de un Shiroabhyanga bien hecho.

Cómo trabaja el masaje con ellos

El Shiroabhyanga no presiona los puntos marma de forma aislada, como haría un terapeuta en un tratamiento marma específico. Los círculos lentos del masaje pasan sobre ellos una y otra vez, con calor y con aceite, que es la forma de atención más suave que la tradición conoce. Por eso la secuencia del masaje es como es: comenzar en la coronilla (Adhipati), abrir la espiral por el cuero cabelludo, descansar en las sienes (Shanka) y terminar con intención en la base del cráneo (Krikatika) y el cuello.

Por eso mismo la práctica premia la lentitud. La velocidad sobrevuela el mapa; la lentitud lo lee.

Practicar con el mapa en mente

Nada del ritual doméstico necesita cambiar salvo la atención. En su próxima sesión, conceda a cada una de las tres regiones un minuto entero y sin prisa dentro de la secuencia habitual de nuestra guía paso a paso. Utilice un aceite de cabeza apropiado para que las manos se deslicen en lugar de arrastrar; el nuestro es la composición clásica de Amla, Bhringraj y Brahmi sobre una base cálida de sésamo, elaborado como Aceite de Shiroabhyanga de trabajo. A quien disfrute de las herramientas, un masajeador de Kansa para el cuero cabelludo le permitirá recorrer el mismo mapa sin aceite, en el escritorio o a media jornada.

Solo para uso externo. No sustituye el consejo médico profesional.